Blog de Cayetano Jimenez – Marketing Online

7/12/2009 por Cayetano -

Pagar o no pagar

Una de las características de internet es la gratuidad. Tal vez, a pesar de todo lo que ha evolucionado en los últimos veinte años, no ha perdido ese espíritu que tuvo inicialmente, de compartir información gratuitamente, según fue concebida, entre universidades. Todos estamos acostumbrados a recurrir a la internet en forma masiva y gratuita, para comunicarnos con nuestras redes sociales, buscar información, socializar, entretenernos. Tal vez sea esta la causa por la que empresas bien consolidadas, con enormes cantidades de tráfico, una vez que deciden cobrar por sus servicios –aunque sea una tarifa razonable por un servicio lógico- fracasan estrepitosamente.

Quienes nos dedicamos al márketing online, vemos como muy difícil que se pueda promover otro modelo de negocio tan exitosamente como el márketing de conversiones, basado en el modelo de marketing online tradicional de publicidad como fuente exclusiva de ingresos –al margen de las ventas. Pero algunas voces comienzan a levantarse, lideradas por Robert Murdoch, el magnate de las noticias, que hablan de cobrar por los contenidos online. Y se le vienen sumando otros ejecutivos importantes del mundo de las noticias, como Antonio Fernández-Galiano, quien es consejero delegado de Unidad Editorial, grupo editor de EXPANSIÓN, El Mundo y Marca, entre otros importantes medios, que sostiene criterios similares. Dicho por él mismo, en declaraciones vertidas en el Foro de la Nueva Comunicación –un foro independiente que realiza actividades de disertación y debate en varias ciudades de España-: “Hay que acabar con la gratuidad absoluta en Internet y rentabilizar mejor la publicidad online”, puesto que “hay muchos ciudadanos dispuestos a pagar por recibir información”.

Muchos han sido, antes que el Sr. Fernández-Galiano quienes han intentado diversos modelos de negocio para rentabilizar el tráfico en internet. En este caso puntual, la protesta viene liderada por los portales de noticias que resienten, por ejemplo, que Google News los reproduzcan sin pagar ningún tipo de derechos. El éxito de semejante propuesta debería basarse en la unidad de criterios del sector, porque, si continuaran existiendo los sitios gratuitos, difícilmente el público se volcaría masivamente a los servicios pagos. Y entonces, ¿qué? ¿Los servicios gratuitos serían acusados de competencia desleal? Semejante cambio en la usabilidad de la internet nos parece todavía muy lejano, si no imposible.

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